WIKIREBELS, THE DOCUMENTARY

 

WikiRebels – The Documentary (Wikileaks) from Capture Screening on Vimeo.

 

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¿TRAERÁ 2019 UN JUICIO POLÍTICO Y LA DESTITUCIÓN DE DONALD TRUMP?

¿Se comportará Donald Trump de manera diferente en 2019 que hasta ahora? Probablemente no ¿Cambiará su política en 2019? Eso también es poco probable. Pero, ¿podría la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, intentar poner en marcha un juicio de destitución del presidente estadounidense, basándose en los hallazgos del investigador especial Robert Mueller?

Creo que es más bien probable que ese procedimiento sí se lleve a cabo”, predice Allan Lichtman, politólogo de la American University en Washington.

El historiador, que pronosticó correctamente el resultado de todas las elecciones presidenciales en los últimos 30 años, se convirtió en una estrella de los medios de comunicación cuando predijo la victoria de Trump en las elecciones estadounidenses de 2016, contra todas las demás predicciones.

Ahora Lichtman está convencido de que el presidente tendrá que luchar por su cargo a partir de 2019 y durante el resto de su mandato. Una pelea que probablemente perderá, prevé el experto.

Hasta ahora, Trump pudo confiar en un Congreso controlado por los republicanos, que lo salvó de la acusación. Pero tras las elecciones intermedias que tuvieron lugar e noviembre el panorama se ha revertido por completo y los demócratas tienen ahora más de 30 escaños en la Cámara de Representantes. Sin embargo, una mayoría de un solo voto es suficiente para abrir un juicio político contra el presidente estadounidense. Durante mucho tiempo el tema del impeachment a Trump fue pura teoría, pero ahora podría convertirse en realidad.

El juicio político es cada vez más probable

El 3 de enero de 2019, la Cámara de Representantes se reunirá por primera vez bajo el nuevo liderazgo de los demócratas. Durante mucho tiempo, los demócratas más renombrados habían minimizado todas las peticiones de impugnación por parte del llamado “movimiento de resistencia anti-Trump”, así como el deseo de algunos diputados de que se consolidara una postura más dura sobre Trump. Pero ahora podría aumentar la presión para que, finalmente, se pase a los hechos. “Si Mueller trae alguna evidencia sólida contra Trump, la base demócrata exigirá una acusación”, profetiza Lichtman. “Creo que Trump corre un gran peligro debido al informe de Mueller”.

Lichtman está seguro de que Mueller tiene una gran cantidad de información en sus manos que probará la relación entre el círculo íntimo de Trump y Rusia. Eso, a su vez, comprobaría que se realizó, efectivamente, una manipulación de las elecciones de 2016 y, por tanto, un ataque a la democracia. “No puedo imaginar que Mueller invierta su energía en todo este trabajo y luego no obtenga ningún resultado. Más bien espero algunos hallazgos muy serios con respecto al apoyo ruso a la campaña de Trump”.

¿Y qué están haciendo los republicanos?

Pero Lichtman no solo está convencido de que habrá un juicio contra Trump. El politólogo también piensa que es muy posible que el presidente de Estados Unidos sea destituido de su cargo, lo que muchos otros expertos consideran poco probable. Sin embargo, para eso tendría que haber una mayoría de dos tercios en el Senado dominado por los republicanos. Un número considerable de republicanos tendrían que votar para derrocar a su propio presidente.

Ese escenario no es tan poco realista como parece”, explica Lichtman. No solo es la información incriminatoria del informe Mueller, sino también la política de Trump, que está costando caro a los republicanos, como han demostrado las elecciones de medio término. Para no seguir perdiendo votos en las elecciones presidenciales y congresistas de 2020, muchos parlamentarios republicanos podrían tomar distancia de Trump.

Mike Pence, no Nancy Pelosi

Trump podría perder su cargo si los republicanos tienen miedo de hundirse con él”, dijo Lichtman a DW. “Los republicanos no son leales a Trump, y si temen perder su base y culpan de eso al presidente, podrían dejarlo solo”. Los republicanos influyentes analizarán de cerca el desarrollo a futuro y harán que su apoyo a Trump dependa de ellos”, subrayó el especialista.

Los republicanos apoyaron a Richard Nixon hasta que la evidencia se volvió tan abrumadora que fue una gran carga para ellos”, dijo el politólogo. “No estoy diciendo que Trump no vaya a sobrevivir, pero lo considero improbable”. Respecto a estas especulaciones, sin embargo, Lichtman insiste en tener en cuenta algo muy importante: “Si Trump debe irse, no será la demócrata Nancy Pelosi quien lo remplace en el cargo, sino Mike Pence. Alguien a quien muchos republicanos en el Congreso prefieren claramente en lugar de Trump”.

 

Fuente: www.dw.com

LA ONU INSTA AL REINO UNIDO A PERMITIR QUE ASSANGE ABANDONE LA EMBAJADA ECUATORIANA EN LONDRES

Expertos de la Organización de las Naciones Unidas en Derechos Humanos pidieron al Gobierno británico que permita al creador de WikiLeaks, Julian Assange, abandonar la embajada de Ecuador en Londres, en donde se refugia desde 2012.

El señor Assange debería poder ejercer su derecho a la libertad de movimiento sin impedimentos, de acuerdo con las convenciones de derechos humanos que Reino Unido ha ratificado”, dijo el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria (GTDA) en un comunicado publicado en la página web del Alto Comisionado de Derechos Humanos.

Los expertos agregaron que “es hora que el señor Assange, que ya ha pagado un alto precio por ejercer pacíficamente sus derechos de libertad de opinión, expresión e información, y promover el derecho a la verdad en nombre del interés público, recupere su libertad”.

Assange reside en la embajada de Ecuador en Londres desde 2012, donde se refugió para evitar la extradición a Suecia por cargos de violación que finalmente se retiraron y luego para evadir el arresto por parte del Reino Unido por violar los términos de su fianza.

En diciembre de 2015, el GTDA concluyó que Assange estaba siendo arbitrariamente privado de su libertad y exigió su liberación.

El viernes reiteró que, bajo la ley internacional, una detención previa a juicio puede imponerse en un limitado número de situaciones.

La investigación sueca se cerró hace 18 meses, y el único fundamento para la continua privación de libertad del señor Assange es una violación a la condición de fianza en Reino Unido, que es, objetivamente, un delito menor que no puede justificar post facto los más de seis años de confinamiento a los que ha sido sometido desde que buscó asilo en la embajada de Ecuador”, dijeron los expertos.

La defensa del activista fundador de WikiLeaks teme que se esté negociando un acuerdo entre Quito y Londres para extraditar a Assange a EEUU, que lo acusaría por la filtración de miles de cables diplomáticos clasificados.

En los últimos meses, Ecuador le impuso un protocolo sobre gastos, visitas y declaraciones que el australiano denunció presentando una apelación en Quito, para la cual aún no se ha dado un fallo.

Los expertos manifestaron su preocupación por la implementación de ese protocolo que “está socavando su salud, y puede poner en peligro su vida dada la desproporcionada cantidad de ansiedad y estrés que conlleva la privación prolongada de la libertad” y recordaron que el Reino Unido ratificó la Convención Internacional sobre Derechos Civiles y políticos.

El 12 de diciembre, el procurador ecuatoriano Íñigo Salvador dijo que Quito no podía asegurar que Assange no será entregado por el Reino Unido a un país que pida su extradición, pero agregó que el Gobierno europeo aseguró que se negaría a enviarlo a un territorio donde su vida corra peligro.

 

Fuente: sputniknews.com

SOROS, EL MULTIMILLONARIO QUE ACABÓ CON EL VALOR CRÍTICO DEL PERIODISMO FINANCIÁNDOLO

George Soros le enseña al periodismo una lección importante: la industria tiene futuro siempre que la billetera de los filántropos esté abierta”, sostiene Ekaitz Cancela.

La mera existencia de George Soros es un hecho de lo más rocambolesco para ilustrar tanto el presente momento histórico del capitalismo global como la forma en que se ha consolidado. Se trata de un magnate que ha acumulado semejante riqueza mediante la especulación en un sistema financiero que ha dejado a miles de personas en la cuneta y emplea su excedente en promover la democracia y los derechos humanos en el mundo. Desde 1985 hasta 2015 ha gastado 12.000 millones de dólares en la hazaña, según recoge la escritora Anna Porter en un libro sobre el filántropo. Y hay visos de que la cuantía siga en aumento después de conocerse la transferencia de 18.000 millones que hizo de su propia riqueza hacia la Open Society, fundación filantrópica que fundó en 1984. Mediante ella, de acuerdo a los datos de Porter, el magnate húngaro invierte la friolera de mil millones de dólares cada año en alterar las políticas globales.

Cuestiones como las de acabar con la desigualdad deben alejarse progresivamente de objetivos como los de sostener un Estado del bienestar poderoso. Se trata de un círculo endogámico asentado en eliminar la política en favor de un sistema de gobernanza privado. De esta forma, unas pocas personas eligen con sus inversiones cómo administrar los recursos en una sociedad al tiempo que se ahorran pagar impuestos al fisco gracias a sus donaciones.

La relación que todo ello guarda con el periodismo no deja de ser controvertida. Los ricos se han elevado a una esfera de la sociedad en la que cada vez son más impunes y pueden seguir minando los sistemas públicos mediante ingeniería fiscal sin que ocurra ningún escándalo. Los medios participan de esta arquitectura social erigida a nivel global con una fe ciega en que la filantropía pueda contribuir a salvar el periodismo, y así este pueda resucitar la democracia. Lejos aún de poder cumplir esta función mesiánica, nunca ha sido tan palmaria la relación entre investigar al poder económico con el dinero que el periodismo recibe de las fundaciones filantrópicas y su escasa capacidad para provocar el más mínimo cambio en la estructuras de poder que la aparición de George Soros en los Papales del Paraíso.

El dato de que el magnate se sirvió de una sociedad offshore para administrar su riqueza fue revelado recientemente por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigaciones (ICIJ), ganadores de un premio Pulitzer por la información en los Papeles de Panamá, a cuya publicación también  contribuyó el millón y medio de dólares que se sabe aportó la fundación Open Society. Pese a que Soros no quiso hacer ningún comentario sobre los Papeles del Paraíso, su fundación declaró públicamente en 2016 que esta filtración “ilustra que la supervisión y rendición de cuentas son esenciales para monitorear los flujos financieros. Sin ellas, grandes cantidades de riqueza podrían moverse furtivamente alrededor del mundo, a veces a expensas del público”. La contradicción ilustra que se ha roto el hechizo, ya no existen medias tintas: el capitalismo ha entrado en una fase, eso que las élites han acuñado como posverdad, en la que un empresario oculta dinero de forma dudosa en paraísos fiscales al mismo tiempo que financia su descubrimiento.

Los tentáculos de la Open Society

Durante décadas, George Soros ha creado a través de su fundación una red de dimensiones estratosféricas vinculada  solo en Estados Unidos con más de 30 medios de noticias. En 2011, el Media Research Center (MRC) publicó un informe —el cual llegó a difundir el Wall Street Journal,propiedad Rupert Murdoch— donde apuntaba que desde 2003 hasta 2009 había gastado entre 48 y 52 millones de dólares en subvencionar la infraestructura mediática del país mediante la financiación directa a medios de propiedad privada, distintas organizaciones de periodismo de investigación e incluso a escuelas periodísticas. Huelga decir que el MRC es un organismo que se dedica a monitorizar a los medios estadounidenses, forma parte del movimiento conservador y sus objetivo manifiesto es “neutralizar el brazo propagandístico de la izquierda liberal”. Lo cual dice mucho del rol que juega el periodismo en esta especie de lucha entre republicanos y demócratas. Pero vayamos por partes.

Aludiendo a la “dramática disminución en la cobertura de noticias de las elecciones en Estados Unidos”, la Open Society destinó 1,8 millones de dólares en 2010 a un proyecto de la Radio Pública Nacional que proporcionaría informes detallados sobre las acciones del gobierno en los 50 estados norteamericanos. Esta iniciativa, que avanza en una lógica orwelliana en la que el periodismo de servicio público es financiado por dinero privado, se ha extendido a buena parte de los medios progresistas privados, que ya dependen de subvenciones filantrópicas para sobrevivir. En lo que respecta a la fundación de Soros existen organizaciones que no reciben fondos directos, pero que se conectan con ella porque perciben dinero de uno o más grupos que sí reciben financiación de forma directa. Otros entramados son más complejos, relaciones endogámicas donde un halo de mimetismo ético diluye la distinción entre periodistas y empresarios.

En lo que respecta al periodismo de investigación, los lazos de la Open Society se extienden hasta la ganadora de varios premios Pulitzer, ProPublica. La organización recibió de forma directa una contribución de 125.000 para dos años en 2010. Las donaciones, como explica ProPublica en su página, son deducibles de impuestos. Lo mismo ocurre con el Journalismfund.eu, una organización independiente sin ánimo de lucro establecida en 1998 con el objetivo de “estimular el periodismo transfronterizo y en profundidad en Europa”, que entre 2009 y 2017 ha recibido 559.900 euros, según se desprende del análisis de los datos que ha hecho públicos la propia entidad. También la organización internacional de editores Project Syndicate, aliada con otras 500 en 150 países, está asentada bajo la financiación de la Open Society. En 2014, por ejemplo, recibió 350.000 euros del magnate.

Esta estructura también genera relaciones sociales y complacencia con el poder privado, como podemos encontrar en el Center for Investigative Reporting (CIR), al que la fundación de Soros destinó un millón de dólares entre 2003 y 2009. Pese a que no hay datos publicados por la organización desde entonces, entre los miembros que han pasado por el CIR se encuentran el director de contenido del periódico Hearst, el del Seattle Times o el ex director ejecutivo del The Washington Post. Algunos de los medios asociados al CIR son aquellos que se manifiestan abiertamente progresistas, como Salon.

Por otro lado, el Center for Public Integrity (CPI) recibió en 2009 la friolera de 100.000 euros de la Open Society, la misma cifra que entre 2015 y 2016. La organización nació para servir “a la democracia al revelar los abusos de poder, la corrupción y la traición a la confianza públicautilizando las herramientas del periodismo de investigación” y en 2010 se unió al la rama de investigación del Huffington Post para crear “una de las redacciones de investigación más grandes del país”. El resultado: dos Pulitzer, en 2014 y 2017.

Según argumentó la Open Society, la primera subvención que recibió el CPI tenía el objetivo de respaldar un programa piloto para crear una red colaborativa de organizaciones de periodismo de investigación sin fines de lucro con el fin de “responsabilizar al poder gubernamental y corporativo a nivel local, nacional e internacional”. Por eso la junta directiva de la organización estuvo compuesta por Christiane Amanpour, presentadora del programa de asuntos políticos de la cadena televisiva ABC, o Arianna Huffington, cofundadora del sitio web que lleva su nombre. También el banquero de inversiones Frederic Seegal, que ocupó altos cargos ejecutivos en Lehman Brothers, pasó a formar parte de la directiva de lo que en castellano se traduciría como Centro de Integridad Pública.

¿Quién puede saber lo que es la integridad mejor que un acólito de uno de los grandes responsables de la crisis económica mundial, de la transferencia de riqueza a manos privados y del fraude más grande de la historia, como lo fue la quiebra del gigante financiero Lehman Brothers en 2008? El caso de Huffington también habla mucho de esa idea de “integridad pública” que se dice defender mediante el periodismo. Abandonó el precario negocio de la prensa para formar parte del consejo asesor de Uber y “arreglar la cultura de Silicon Valley”, según sus propias palabras. Después creó una especie de start-up llamada Thrive Global, con el fin de ofrecer soluciones privadas en sanidad mediante la tecnología.

Como vemos, el interés corporativo se ha antepuesto al interés público que supuestamente debería defender la cultura del periodismo. La profesión tolera e incluso participa de estas dinámicas que conectan a la parte más alta de la sociedad con la más baja mediante finas y delicadas conexiones entre proclamas de hacer a los poderosos saldar cuentas. En otro tiempo, ganar el Pulitzer podía ser sinónimo de haber tumbado un gobierno mediante una rigurosa investigación. Desde la posguerra fría, cuando las fuerzas del mercado se antepusieron a la lógica política, el premio ha dejado de surtir efecto alguno porque el poder al que debe de vigilar es económico. Y financia sus investigaciones.

El mimetismo ético de las fundaciones, la Universidad y el periodismo

Teniendo en cuenta este contexto, no parece sorprendente descubrir que la Universidad de Columbia, escuela de periodismo fundada precisamente por el periodista demócrata Joseph Pulitzer en 1892, fuera la elegida para recibir algunas de las sumas más cuantiosa de dinero. Aunque día de hoy su página web no refleja que la Open Society sea uno de sus principales donantes, este organismo de creación de conocimiento público ha recibido 9,7 millones de dólares del multimillonario, según el citado laboratorio de ideas conservador Media Research Center (MRC).

A día de hoy la Universidad participa con la fundación de Soros mediante un programa de becas universitarias. La idea es financiar los estudios de la próxima camada de periodistas, como muchos antes que han pasado a trabajar para medios de la talla de The New York TimesBloombergLos Angeles TimesThe Washington Post o USA Today. Muchos de estos alumnos también han acabado incorporándose a varios medios manifiestamente progresistas, entre ellos Mother JonesTheHuffington Post o The Nation. En No pienses en un elefante, el lingüista George Lakoff señalaba que los conservadores habían logrado provocar un cambio social enmarcando correctamente sus valores. Planificar con tiempo por delante, conceder becas, buscar buenos trabajos… “Si quieres difundir tu visión del mundo, lo indicado es asegurarse de que, para el largo plazo, tienes el equipo humano y los recursos necesarios”. Parece que, al fin, los llamados progresistas aprendieron la lección de Lakoff.

Como señalábamos en el número 54 de La Marea, no era otra que Emily Bell, profesora de la Universidad de Columbia, quien pedía “la transferencia de riqueza de Silicon Valley” a los medios para que la profesión sobreviviera. ¿A qué precio?

Al mismo tiempo, la Open Society está relacionada con el que fuera nombrado decano de la Escuela de Postgrado de Periodismo de la Universidad de Columbia, Steve Coll, pero que previamente fue director de la fundación New America, un think-tank que ha recibido 4.2 millones de dólares de los fondos del filántropo desde el año 2000, también de acuerdo al MRC. También, como se desprende de su página, entre 2016 y 2017 recibió más de un millón de dólares de la Open Society. Esta fundación fue criticada recientemente por despedir a uno de sus académicos tras ser excesivamente crítico con el monopolio que ostenta Google en una de sus investigaciones. Esta empresa, junto a Apple, Microsoft, Facebook, Netflix y también la Open Society de Soros aportaron fondos para su instituto de “tecnología abierta” entre 2016 y 2017. Y no parece que estas inversiones en ideas carezcan de ánimo de lucro, pues esta industria es una de las grandes apuestas de Soros. A finales de 2013, el inversor volvió a incrementar su participación en Microsoft. LinkedIn, Google, NetApp, Motorola u otras corporaciones tecnológicas componen la cartera de Soros Fund Management, la cual gestiona 9.100 millones. En concreto, sus negocios tecnológicos absorben el 26% de las inversiones del magnate húngaro, como publicó Expansión.

Pese a que no sea una escuela de periodismo, la fundación New America sirve para ilustrar la forma en la que la profesión periodística se pervierte mediante los entramados de poder creados a través de las fundaciones filantrópicas. Para más inri, en 2016, unos documentos filtrados revelaron que George Soros había tratado de influir en los miembros de la Corte Suprema de los Estados Unidos para obtener una decisión favorable en un caso clave sobre inmigración. Según señala la nota, los miembros de la fundación pidieron directamente a los medios que escribieran favorablemente para influir en los jueces y defender la orden del expresidente demócrata Barack Obama. Algunos de los miembros de la junta de la Open Society que son miembros de dichos medios incluyen a la académica de la universidad Harvard y columnista del Washington Post, Danielle Allen y, efectivamente, al citado Steve Coll.

La filantropía en la lucha entre izquierda y derecha del capital

En la batalla política estadounidense, Soros ha logrado presentarse con la marca progresista abarcando con sus recursos buena parte del espectro mediático de la izquierda. Así es que el multimillonario ha financiado una amplia gama de medios o portales de noticias extremadamente críticos con el capitalismo. Desde la fundación Pacifica, que a través de las ondas radiofónicas extiende la retórica socialista-marxista de la lucha de clases y el anticapitalismo, hasta fondos para documentales que llevan el lema de la justicia social como estandarte y que fue fundado en 1996. Es precisamente mediante ello como se conecta a la Open Society, junto con la Fundación Ford y Carnegie, con el Democracy Now! de Amy Goodman. La relación también fue denunciada por un centro de ideas conservador, como lo es discoverthenetworks.org, impulsado por el think-tank David Horowitz Freedom Center, quien en el año previo a las elecciones de los Países Bajos donó 250.000 euros al candidato ultraderechista Geert Wilders.

En 2001, la fundación se convirtió en parte del Sundance Institute del actor y director Robert Redford. Y, según el think-tank Capital Research Center, entre 1996 y 2008 Soros le asignó al menos 5,2 millones de dólares para la producción de varios cientos de documentales con un contenido crítico con el sistema capitalista que empapa la sociedad estadounidense. Otros ejemplos de financiación de Soros son el Independent Media Center (IMC), que nació para cubrir las manifestaciones de los movimientos antiglobalización contra la Organización Mundial del Comercio en 1999, o el Independent Media Institute, creado para dotar a las organizaciones de izquierda de recursos para alcanzar sus “objetivos de justicia social”. Todo ellos lo explicaba la profesora Leah Lievrouw en su libro Alternative and Activist New Media: la  plataformas como la IMC, que combinan el elitismo y la tecnocracia con la visión contracultural de un sociedad más justa y abierta, ha sido fundamental para el desarrollo de algunos proyectos de activismo.

Por otro lado, como señalábamos cuando citábamos los orígenes de la procedencia de los datos sobre los fondos de la Open Society, los medios ultraconservadores norteamericanos han acusado de forma reiterada a George Soros de operar como gobernante en la sombra y haber fraguado su fortuna a través de negocios de dudosa procedencia. Pero Soros también se ha dedicado a financiar a grupos que analizan a los medios conservadores. Un ejemplo es el Media Matters For America, al que durante varios años la Open Society financió de manera indirecta, otorgando sus subsidios a través de otras organizaciones respaldadas por Soros a este centro, que se define como progresista y tiene el fin de “monitorear” y “corregir” información falsa de los medios de comunicación conservadores del país. Algunos de esos intermediarios eran la Fundación Tides, Democracy Alliance o el Center for American Progress. Todos financiados por Soros de forma directa.

Uno de los proyectos del Media Matters For America fue el NewsCorpWatch, creado gracias a una subvención de George Soros por valor de 1 millón  de dólares. En esta ocasión, el filántropo lo justificó abiertamente: “En vistas de la evidencia que sugiere que la retórica incendiaria de los presentadores de Fox News puede incitar a la violencia he decidido apoyar a la organización, uno de los pocos grupos que intenta responsabilizar a esta cadena por la información falsa y engañosa que tan a menudo transmite. Estoy apoyando en el Media Matters en un esfuerzo por publicitar más ampliamente el desafío que plantea al discurso civilizado e informado en nuestra democracia”.

La lucha que tiene entre ambas corrientes políticas de ningún modo exime las crítica que se vierten hacia el filántropo desde líneas conservadoras: el periodismo norteamericano ha dejado de ser tremendamente partidista, como antaño, para ser el escenario de las distintas batallas entre “la izquierda y la derecha del capital”, como le llamara Corsino Vela. La profesión hoy aspira a poco más que a hacer fact-checking al poder político, tarea a la que también George Soros, junto con el fundador de Ebay Pierre Omidyar, destinó 500.000 dólares en Reino Unido. ¿Pero quién hace fact-checking al poder económico?

Todo estos sucesos fueron resumidos por Chris Edges en La muerte de la clase liberal: “El capitalismo fue entendido una vez por los trabajadores como un sistema donde luchar, pero el capitalismo ya no se desafía. Los hombres como Warren Buffett, George Soros y Donald Trump ahora percibidos como sabios, simples famosos o populistas en el peor de los casos. Pero es una lealtad equivocada, la división en Estados Unidos no es entre republicanos y demócratas, sino entre las corporaciones capitalistas y los trabajadores”.

La dependencia del dinero privado como única alternativa a la crisis del periodismo

Las actividades filantrópicas de Soros ilustran a la perfección cómo se fomenta la dependencia del capital privado en la industria periodística. Así se explica que la beca más grande entregada entre 2005 y 2009, de casi 16 millones de dólares, fuera a parar al Media Development Loan Fund, Inc.(MDIF), el único fondo de inversión global del mundo para medios de comunicación independientes. El MDIF ofrece financiamiento y asistencia técnica para negocios independientes de noticias e información ayudándoles a ser financieramente sostenibles. “Invertimos en medios que ofrecen las noticias, la información y el debate que las personas necesitan para construir sociedades libres y prósperas”. Los más de 164 millones de dólares que ha invertido el fondo en 113 negocios de noticias independientes en 39 países de todo el mundo desde 1996 habla bien de que la crisis del periodismo, en lugar de solventarse mediante fondos públicos, debe afrontarse mediante inversores que ofrecen planes privados de riesgo.

De esta forma, los medios se encuentran obligados a participar en un ecosistema mediático hipercompetitivo, pero siempre bajo una determinada forma de ver el mundo, liberal o conservadora, alejado del intereses público y reflejando los intereses privados de quien les financia. Una conclusión a la que llegaron las principales fundaciones del país en 2011, durante una conferencia en Nueva York que reunió a una serie de fundadores de empresas de medios. Allí se puso de manifiesto que, dada la falta de apoyo comercial y gubernamental, las fundaciones tenían “una gran responsabilidad cívica para encontrar soluciones a la crisis del periodismo”. Lo explicaba en un trabajo académico el sociólogo de la Universidad de California en Berkley Rodney Benson, donde señalaba que los medios han quedado atrapados entre el fracaso del modelo de negocio periodístico y la ideología neoliberal, que rechaza ofrecer una respuesta pública a dicha crisis. “Los reformistas decididos a restaurar la edad de oro del periodismo de servicio público de los Estados Unidos han recurrido a la filantropía para salir del atolladero”, apuntaba Benson. Este es quizá uno de los grandes problemas que supone la filantropía para el periodismo: verse obligado a recurrir al mercado para sostener económicamente un derecho como la libertad de expresión, recogido en la primera enmienda de la Constitución estadounidense.

La corrupción y perversión del debate “público”

Por ello, lejos de ver la filantropía de Soros desde la teoría conspirativa de la nueva o la vieja ultraderecha, como las críticas que ha recibido de Breibart con el fin de buscar un enemigo común contra la ideología liberal, se trataría de verlos en otros términos. Por ejemplo, de la misma forma que señalaba el profesor emérito de la London School of Economics (LSE) Leslie Sklair sobre el motivo por el que Soros ha destinado tanto dinero en invertir en medios de comunicación de todo el mundo: “los filántropos corporativos representan el impulso de las relaciones públicas de la nueva clase capitalista transnacional”.

De este modo, al mismo tiempo que financia a los medios de comunicación para que informen de manera libre sobre la actividad política, Soros otorga cuantiosas sumas de dinero a partidos políticos de forma directa o indirecta para avanzar en su agenda. En 2004 destinó cerca de 27 millones de dólares en apoyar agendas contrarias al presidente Bush y posteriormente transfirió directamente ocho millones a la campaña de Hillary Clinton, junto al millón que donó a la Fundación Clinton. Ello explica el motivo por el que la antigua secretaria de Estado presionara en su momento en favor de los intereses de Soros, como publicó esta revista en relación a los correos electrónicos filtrados por Wikileaks.

Esta especie de corrupción de la esfera pública habermasiana que lleva a cabo el dinero privado de filántropos mientras dicen salvarla mediante el periodismo libre se ilustra perfectamente con algunos ejemplos concretos. En el año 2009, George Soros propuso a través de Project Syndicate una iniciativa para que los países desarrollados crearan una especie de “fondo verde” para combatir el cambio climático en los países en desarrollo mediante la inyección de miles de millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para proyectos agrícolas. La cuestión era de interés para el filántropo puesto que uno de sus fondos tenía más de 200 millones de dólares en Adecoagro, participación que vendió en 2017, una compañía cuya domiciliación legal se encuentra en Luxemburgo. Adecoargo posee cientos de miles de hectáreas de tierras de cultivo en América del Sur y se beneficiaría enormemente de dicha iniciativa.

Una visión favorable al medioambiente que bien puede cambiar según sus intereses lo requieran. Si bien Soros ha incrementado sus inversiones multimillonarias en empresas estadounidenses y extranjeras que extraen petróleo y gas, también defendió una propuesta del gobierno de Barack Obama para emplear el gas natural como un combustible menos intensivo en carbono con el fin de tender hacia un “futuro de energía limpia”. Dicha medida gubernamental ofrecía grandes  incentivos a Westport Innovations, una compañía que convierte motores diésel para el uso de gas natural y es parcialmente propiedad de uno de los fonos de Soros, como señalaba The Street.

En resumen, Soros le enseña al periodismo una lección importante: la industria tiene futuro siempre que la billetera de los filántropos esté abierta. Pero la concepción de ‘sociedad abierta’ apoyada por el filántropo es una sociedad dependiente del dinero corporativo. Una interpretación bastante peculiar de aquella idea expuesta precisamente por Karl Popper en el segundo tomo de La Sociedad abierta y sus enemigos: “Si estamos en silencio, ¿quién hablará?”. Ahora todos los medios tienen la capacidad de hablar, pero no de lograr cambios de calado, puesto que quienes corrompen el sistema democrático son los mismos que financian la profesión que debe soportarlo; el componente crítico del periodismo se diluye ante la hegemonía cultural dominante, como revelan los Papeles del Paraíso. Lo resumía a la perfección el escritor Martín Caparrós cuando hablaba precisamente de dicha filtración: “El periodismo es un engranaje necesario de este juego hipócrita: el que obliga a los gobiernos a decir, cada tanto, ‘Oh, qué sorpresa, aquí se roba’, y hacer como si fueran a hacer algo”. Solo que el mercado ya ha superado a los gobiernos. El periodismo, inmerso en una crisis eterna,se encuentra en tierra de nadie batallando contra unos gigantes que no parecen ser otra cosa que molinos de viento. Como le ocurría al Don Quijote dibujado hace siglos por Cervantes.

 

AUTOR: EKAITZ CANCELA

FUENTE: LA MAREA

Vía: https://cuartaposicionblog.wordpress.com

LA SALUD DE JULIAN ASSANGE PREOCUPA A DIPUTADOS EUROPEOS

Legisladores piden se deje salir al fundador de ‘Wikileaks’ de la embajada de Ecuador en Londres e ir a un país seguro

Dpa
Foto: Ap / Archivo
La Jornada MayaBerlín, Alemania / Bruselas, Bélgica
Domingo 10 de diciembre, 2018

 

Diputados del Parlamento Europeo y alemanes manifestaron su preocupación por la seguridad y salud del activista de la plataforma de revelaciones Wikileaks Julian Assange y pidieron que se le deje salir de su reclusión en la embajada de Ecuador en Londres y marchar a un país seguro.

Si se pone en la calle a Assange sin protección jurídica, no se podrá evitar una extradición a Estados Unidos y posiblemente una condena a cadena perpetua en ese país, señalaron en una carta enviada, entre otros, al secretario general de la ONU, António Guterres.

La continua y arbitraria amenaza por parte de Reino Unido y Estados unidos, su privación de libertad durante años, la continua separación de su familia y amigos, la falta de una atención médica adecuada y el reciente aislamiento del señor Assange desde marzo de este año son graves e indignantes violaciones de los derechos humanos en el centro de Europa”, criticaron los diputados en su mayoría de izquierda y verdes.

El australiano Assange se refugió en junio de 2012 en la embajada ecuatoriana en Londres para evitar una extradición a Suecia, donde la fiscalía lo buscaba por acusaciones de violación. Entretanto esas investigaciones han sido archivadas, pero Assange sigue encerrado porque teme una detención en Londres y una eventual extradición a Estados Unidos, donde es requerido por filtrar documentos altamente secretos de las guerras en Irak y Afganistán a través de Wikileaks.

Por ello podría ser procesado por revelación de secretos.

Ecuador lleva tiempo intentando poner fin a la estancia de Assange en su delegación diplomática. El actual presidente Lenín Moreno insistió recientemente en que Assange puede abandonar el edificio sin peligro para su vida e integridad y dijo que Londres le aseguró que Assange, de 47 años, no sería extraditado a un país en el que pueda ser condenado a muerte.

El abogado de Assange, sin embargo, alega que eso no significa que no corra el peligro de ser condenado penalmente. Las autoridades británicas ya dijeron que detendrían a Assange porque violó la ley al huir a la embajada.

Fuente: lajornadamaya.mx
julian

DIPUTADAS ALEMANAS EXIGEN LIBERACIÓN INMEDIATA DE JULIAN ASSANGE

Truthbuzz combate la desinformación

hannah ojo

En sus cuatro años como periodista, Hannah Ojo ha ganado numerosos premios y becas, y ha producido historias reconocidas, incluyendo una investigación sobre el agua en sachet vendida en Lagos que condujo al cierre de las fábricas que la producían.

Para hacer esa historia, Ojo recibió fondos de impactAFRICA de Code for Africa (C4A), y trabajó con el equipo de C4A para incluir elementos multimedia e infografías que mejoraran la pieza y la hicieran más fácil de compartir. Ojo demostró que no solo puede liderar un equipo, sino también contar historias de manera innovadora.

Hoy, como becaria TruthBuzz del Centro Internacional para Periodistas, pondrá en práctica sus habilidades en un nuevo rol: combatir la desinformación y difundir verificaciones a nuevas audiencias. Ella, como muchos otros periodistas, ha reflexionado largamente sobre la crisis de la información y la forma en que podría afectar la percepción pública de las noticias y las próximas elecciones en Nigeria.

Intentar combatir la desinformación en mi país es algo que siento como patriótico”, dice.

Según Ojo, la desinformación se difunde online a través de Facebook y WhatsApp. En algunos casos se han compartido imágenes de lugares donde hay un conflicto, afirmando que se trata de Nigeria, lo que ha llevado a brotes de violencia.

Cada vez más gente recibe sus noticias de blogs o aplicaciones de mensajería cerradas. Ya no es como cuando nuestra única fuente de noticias eran los medios tradicionales”, dice Ojo. “Ahora el sistema de noticias está abierto, lo que conduce a una sobrecarga de información. La gente acude a lo que apela a su emoción, y aunque no sea algo creíble lo compartirán”.

Ojo quiere que los reporteros en Nigeria presten atención a la propagación de desinformación en el espacio digital. No solo necesitan capacitación para producir verificaciones de hechos; necesitan capacitarse en la mejor manera de presentarlos. Ella advierte contra la publicación de verificaciones en forma impresa u otras formas tradicionales, ya que el espacio digital es mejor para compartir verificaciones, y la mayoría de los lectores están online de todos modos.

Para su beca, ha estado trabajando con AfricaCheck, una organización de fact-checking digital, y con Daily Trust, una redacción híbrida. Allí ha usado infografías, visualizaciones de datos e imágenes de redes sociales para compartir sus chequeos.

La realidad de los medios nigerianos es que es difícil vender noticias si no hay sangre”, dice Ojo. “Si no es sensacionalista o si no hay sexo es difícil de vender. Pero algo que he notado es que si presentas parte de la información de una manera única y atractiva, mucha gente se conectará”.

Ella ha aprendido que los métodos innovadores para compartir información realmente funcionan.

Uno de los principales desafíos es “lograr que los periodistas se involucren en algo nuevo”, dice Ojo. Muchos están atrapados en las formas tradicionales de hacer las cosas, pero Ojo espera que su compromiso de combatir la desinformación y producir un fact-checking innovador ayude a los medios asociados a cambiar su enfoque.

Ojo también considera que la alfabetización mediática y una mayor participación de los gigantes de la tecnología, como Facebook, serán una parte fundamental de la lucha contra la desinformación en el futuro.

Su prioridad en los próximos meses será verificar información electoral. “Verificar declaraciones falsas, desacreditarlas y sacarlas de circulación. Eso es muy importante”, dice. “Si las personas no tienen información confiable, no podrán tomar una decisión inteligente con respecto a quién votar”.

 

Fuente: ijnet.org

Assange enfrenta el peligro de ser extraditado a EE.UU.

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Desde 2012 Assange está refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, país que le otorgó el derecho de asilo. Desde hace una década, Assange ha sido objeto de una persecución legal y acoso mediático, con pretextos en gran parte fabricados. En el fondo, es evidente que no se le perdona a Wikileaks haber divulgado información confidencial de gran relevancia pública.

La revelación, a mediados de noviembre, de que EEUU ha formulado una acusación al periodista, cuyo contenido solo se haría público cuando él sea detenido, ratifica los temores de Assange y su equipo legal de una extradición a EEUU, donde podría correr el riesgo de la pena de muerte, que es el motivo por el cual se le otorgó el asilo. Reino Unido ha confirmado que, si sale de la Embajada, será detenido por haber violado la libertad condicional, hace seis años.

El gobierno de Ecuador, por su parte, incomunicó a Julian Assange hace 6 meses, argumentando que su opinión sobre temas de política internacional viola su condición de asilado. Más recientemente, la embajada impuso nuevas restricciones a las condiciones de estancia en la embajada a través de un “protocolo“, que condiciona las visitas y le prohíbe hacer periodismo y expresar sus opiniones, bajo la amenaza de perder su asilo. Todo indica que se quiere presionar al periodista a entregarse.

Todo esto sucede en el contexto del acercamiento del gobierno de Lenin Moreno a los EEUU. Según diversas fuentes, el otorgamiento de préstamos y la negociación de un acuerdo comercial entre EEUU y Ecuador tendrían como condición la entrega del periodista Assange a las autoridades británicas.

El acoso a Julian Assange constituye un caso eminente de persecución política y de censura al periodismo de investigación libre. Es inaceptable que los gobiernos de EEUU y de Gran Bretaña, que proclaman la defensa de la libertad de prensa y la transparencia, mantengan esta persecución.

Ecuador, por su parte, ha sido valiente en otorgarle el asilo durante estos años, en condiciones difíciles. Exhortamos al gobierno a respetar y garantizar el derecho inalienable de Asilo y todos los derechos humanos del Sr. Assange, y a no ceder ante las presiones para entregarlo a las autoridades británicas.

Convocamos a periodistas, intelectuales, organizaciones sociales, a organismos internacionales y de derechos humanos a pronunciarse enfáticamente en defensa de Julian Assange y en rechazo a cualquier intento de entrega a las autoridades británicas o estadounidenses.

¡No más persecución política contra Julian Assange! El Derecho de Asilo debe ser mantenido sin restricción alguna. Proteger a Assange es proteger la libertad de prensa y de expresión.

 

 

 

Ecuador no garantiza que el Reino Unido no extradite a Julian Assange a un tercer país

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Ecuador no puede garantizar que el Reino Unido no vaya a extraditar a un tercer país al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, asilado en su embajada en Londres desde 2012, aseguró hoy el procurador general del Estado, Íñigo Salvador.

Tras una audiencia sobre el recurso interpuesto por Assange ante la negativa de la Justicia ecuatoriana de emitir una acción de protección a su favor, Salvador recordó que su país ha conseguido “seguridades por escrito de las autoridades británicas” de que no lo extraditarán a un país donde haya pena de muerte o que, existiendo, puedan aplicarla.

Más allá de eso, obviamente, el Estado ecuatoriano no puede hacer”, apostilló el defensor antes de subrayar que Ecuador no puede “darle seguridades al señor Assange de que el Reino Unido no le entregará a un tercer país que solicite su extradición”.

A “lo único” a lo que Londres se ha comprometido es a no entregarlo a un país donde corra peligro su vida, “porque hay pena de muerte”, insistió al término de la audiencia celebrada en la Corte Provincial de Pichincha, de la que Quito es su capital.

Ecuador denegó a finales de octubre la acción de protección presentada por el australiano, después de que las autoridades de este país impusiera una normas de convivencia en su embajada.

Aclaró que está en manos de Assange atenerse a las normas y quedarse en la legación diplomática “por otros seis o muchos más años, o entregarse a las autoridades británicas para ser juzgado y cumplir su sentencia por la violación a los términos de la libertad condicional”.

El asilado se ha sometido a un examen médico previsto en el protocolo con galenos “de su confianza”, pero se desconocen los resultados por tratarse de un asunto confidencial, explicó el ministro de Exteriores en funciones, Andrés Terán.

En caso de que su salud corriera peligro, Ecuador estaría al tanto, indicó recientemente a Efe el nuevo embajador ecuatoriano en Londres, Jaime Marchán.

Salvador comentó que en la comparecencia de hoy vía telemática, vio que el australiano, que luce una poblada barba, “está coherente, lúcido” y “no se le ve particularmente afectado en su salud”.

Por su parte, Assange dijo que autoridades ecuatorianas han emitido una serie de “mentiras” al asegurar que no ha sufrido restricciones de visitas en la embajada, habló de un presunto “aislamiento” y de la instalación de nuevas cámaras supuestamente para vigilarlo.

Además, tildó de “amenazas” los señalamientos de Ecuador sobre que el incumplimiento del protocolo derivará en el fin del asilo, mientras ese país defiende que las normas establecidas no vulneran los derechos humanos de Assange.

El veredicto de la audiencia de hoy se conocerá posiblemente en ocho días laborables, según Carlos Poveda, abogado de Assange en Ecuador, quien avanzó que si sufren un revés acudirán a instancias internacionales.

Como ya lo ha hecho en otras oportunidades, el letrado insistió en la audiencia en que se exhiba el documento del Reino Unido sobre las garantías para Assange porque el “Estado no puede ser indiferente ni tampoco indolente”.

Assange se refugia en la embajada ecuatoriana desde hace seis años, cuando era requerido por las autoridades suecas debido a las acusaciones de dos mujeres por presunta violación, que él negaba, una causa ya archivada.

Aun así, sigue bajo asilo por temor a que, si sale, sea deportado a Estados Unidos, donde presume que podría ser juzgado por la publicación de documentos militares y diplomáticos confidenciales.

Fuente: panampost.com
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